Una de las cosas que creo que es a la que menos importancia le damos
es al cuidado de las brochas. Pueden pasar días, incluso semanas y uno
ni piensa en lavar las brochas. De hecho, la mayoría de las mujeres,
salvo aquellas que se dedican profesionalmente a ser makeup artists,
no enjuagan las brochas hasta que utilizan colores oscuros y luego
quieren usar la misma brocha para un color más claro y se dan cuenta de
que está sucia.
Lo cierto es que más que un asunto
práctico, es un asunto de higiene. Las brochas recojen sucio y polvo y
son un elemento crucial que entra en juego al hablar de problemas de la
piel, aunque no lo parezca. La mayoría piensa que los problemas de la
piel vienen por herencia o por mala alimentación, pero lo cierto es que
las brochas que estés utilizando pueden estar haciéndote tanto daño con
el sucio que han recogido y ni cuenta te estás dando. Son los silent killers...
Yo soy de las que cree que la brocha más cara no es necesariamente la mejor. Tengo brochas marca E.L.F. que son tan buenas o hasta mejores que las MAC. Mi brocha favorita para difuminar y crear el smokey eye, no me costó más de $8 en una farmacia y admito que muchas de mis brochas han estado conmigo por años. A lo que voy es a que no importa cuánto te gastes en una brocha si es buena, lo importante es el cuidado que le des a la misma para que te dure.
Tips para el Cuidado de las Brochas:
2. Hay varias formas de secar las brochas, yo prefiero ponerlas flat sobre el borde de una mesa y que se sequen solas, sobre una toalla.
3. Entre lavada y lavada, lo que hago es que coloco Agua de Maravilla en una botellita con atomizador y las voy limpiando apenas las
uso, para mantenerlas lo más limpias posible con el uso diario. Esto
ayuda muchísimo y hace que las lavadas sean más fáciles.
4. Puedes usar shampoo de bebé si quieres, pero yo prefiero darle buen uso a los shampoos que he ido coleccionando tanto cuando me voy de viaje, que vienen en botellitas pequeñas, que no ocupan nada de espacio o los poquitos de shampoo que me quedan cuando se me está acabando la botella que esté usando en ese momento.
5. Evito a toda costa dejar mis brochas expuestas afuera. Es cómodo tenerlas en un vaso sobre la mesa, pero es lo que más rápido atrae el sucio también. Según el uso que les doy, las guardo en un estuche especial. Tengo un estuche plástico cerrado que es como las cartucheras de la escuela, que las mantiene muy bien guardadas y limpias. Me gusta guardarlas así porque están siempre flat y apenas lo abres, encuentras rápido lo que estés buscando. Cuando lavo las brochas, le paso un baby wipe al estuche para que esté igual de limpio que las brochas también.
Síguenos en Facebook!
Follow @modaesarte
4. Puedes usar shampoo de bebé si quieres, pero yo prefiero darle buen uso a los shampoos que he ido coleccionando tanto cuando me voy de viaje, que vienen en botellitas pequeñas, que no ocupan nada de espacio o los poquitos de shampoo que me quedan cuando se me está acabando la botella que esté usando en ese momento.
5. Evito a toda costa dejar mis brochas expuestas afuera. Es cómodo tenerlas en un vaso sobre la mesa, pero es lo que más rápido atrae el sucio también. Según el uso que les doy, las guardo en un estuche especial. Tengo un estuche plástico cerrado que es como las cartucheras de la escuela, que las mantiene muy bien guardadas y limpias. Me gusta guardarlas así porque están siempre flat y apenas lo abres, encuentras rápido lo que estés buscando. Cuando lavo las brochas, le paso un baby wipe al estuche para que esté igual de limpio que las brochas también.
Síguenos en Facebook!
Follow @modaesarte
No comments:
Post a Comment